¿Población Ecuatoriana igual a 300 o 500 habitantes?
Grupos nuevos con baja cantidad de personas comparando con los doce millones y medio de habitantes de nuestro país han desatado un caos se puede decir desde que impusieron la democracia en nuestro país.
Estos grupos nacen cada vez que hay un gobierno nuevo, podemos citar un ejemplo: “los forajidos”, ¿Cuántos son? Pensemos o soñemos que sean 50.000 quienes lo integran, anularon el poder de Gutiérrez y por ende lo destituyeron, el Ecuador entero aplaude y agradece esa gran labor, pero caen en el mismo punto que los antiguos grupos relajosos que ahora hasta poseen partidos políticos. ¿De qué estoy hablando se preguntaran? Mi punto es, hablando sin manos en la boca, quien es nuestro Ministro de Gobierno (un forajido) y así podemos citar muchos ejemplos de gente “forajida” que han saltado a puestos públicos por el simple hecho de integrar este movimiento. Hablan de reformar la constitución, que magníficos ingenieros son que “pueden levantar una casa construyéndola desde el techo sin paredes y sin piso”. Pensemos un poco como van a reformar las leyes si no las han ni siquiera practicado, es una locura, como van a cambiar algo que no se sabe como funciona, otra cosa seria si aplicara la ley todos ganaríamos experiencia aplicándola y de ahí veriamos donde está fallando, pero si hiciéramos eso no estuviéramos como estamos ahora.
Mi humilde solución es que no hay que soñar buscando a kilómetros el arreglo del problema si esta a centímetros. Nuestro problema es la falta de respeto que tenemos hacia esta Sra. Ley, primero hay que comenzar de a poco con la nuevas generaciones que somos nosotros los jóvenes en las cuales debemos seguir desde la normas del colegios, de nuestros padres, pára así poco a poco poder tener una disciplina y respetar a este Sr. Ley que no nos deja seguir adelante. Voy a citar otro ejemplo de algo que me pasó que creo que ayudará a comprender mi punto de vista.
Este año tuve la oportunidad de ir a un foro en la Universidad Católica en la que trataban temas contemporáneos de la política y se presentaban varias personas que pertenecían a movimientos, universidades, etc. El objetivo era despertar el animal político de los jóvenes lo cual me parece fabulosa la idea, pero por el simple hecho de convivir en una sociedad me topé con un expositor que poseía un punto de vista muy diferente al mio. Él expreso que de los vendedores ambulantes que comercian en las calles dice que la policía metropolitana no los deja trabajar tranquilos ya que les quita su mercancía y los suben a las camionetas de la policía para ser trasladados a cuarteles, él dice: “como puede ser esto si tienen derechos”.
Esto me llevó a tener un signo de pregunta en mi cabeza y pensando llegué a la conclusión de que derechos hablamos si están obstruyendo el paso de la gente de la calle, poseen mercadería de dudosa procedencia, son los privilegiados de no pagar impuestos, etc. Me dije a mí mismo vamos a justificar la evasión de la ley de estos vendedores con el bendito argumento de siempre de los derechos que tenemos…? ¿Acaso porque tenemos derechos en la sociedad podemos evadir las normas? No podemos justificar el irrespeto hacia la ley con decir que tenemos derechos, porque al no respetarla nos quita el poder del derecho a reclamar. Si no díganme seguramente seríamos igual de desordenados que los animales en la selva, porque la ley es la que hace que haya orden y si no comenzamos respetándola no podemos hablar de un futuro.
Grupos nuevos con baja cantidad de personas comparando con los doce millones y medio de habitantes de nuestro país han desatado un caos se puede decir desde que impusieron la democracia en nuestro país.
Estos grupos nacen cada vez que hay un gobierno nuevo, podemos citar un ejemplo: “los forajidos”, ¿Cuántos son? Pensemos o soñemos que sean 50.000 quienes lo integran, anularon el poder de Gutiérrez y por ende lo destituyeron, el Ecuador entero aplaude y agradece esa gran labor, pero caen en el mismo punto que los antiguos grupos relajosos que ahora hasta poseen partidos políticos. ¿De qué estoy hablando se preguntaran? Mi punto es, hablando sin manos en la boca, quien es nuestro Ministro de Gobierno (un forajido) y así podemos citar muchos ejemplos de gente “forajida” que han saltado a puestos públicos por el simple hecho de integrar este movimiento. Hablan de reformar la constitución, que magníficos ingenieros son que “pueden levantar una casa construyéndola desde el techo sin paredes y sin piso”. Pensemos un poco como van a reformar las leyes si no las han ni siquiera practicado, es una locura, como van a cambiar algo que no se sabe como funciona, otra cosa seria si aplicara la ley todos ganaríamos experiencia aplicándola y de ahí veriamos donde está fallando, pero si hiciéramos eso no estuviéramos como estamos ahora.
Mi humilde solución es que no hay que soñar buscando a kilómetros el arreglo del problema si esta a centímetros. Nuestro problema es la falta de respeto que tenemos hacia esta Sra. Ley, primero hay que comenzar de a poco con la nuevas generaciones que somos nosotros los jóvenes en las cuales debemos seguir desde la normas del colegios, de nuestros padres, pára así poco a poco poder tener una disciplina y respetar a este Sr. Ley que no nos deja seguir adelante. Voy a citar otro ejemplo de algo que me pasó que creo que ayudará a comprender mi punto de vista.
Este año tuve la oportunidad de ir a un foro en la Universidad Católica en la que trataban temas contemporáneos de la política y se presentaban varias personas que pertenecían a movimientos, universidades, etc. El objetivo era despertar el animal político de los jóvenes lo cual me parece fabulosa la idea, pero por el simple hecho de convivir en una sociedad me topé con un expositor que poseía un punto de vista muy diferente al mio. Él expreso que de los vendedores ambulantes que comercian en las calles dice que la policía metropolitana no los deja trabajar tranquilos ya que les quita su mercancía y los suben a las camionetas de la policía para ser trasladados a cuarteles, él dice: “como puede ser esto si tienen derechos”.
Esto me llevó a tener un signo de pregunta en mi cabeza y pensando llegué a la conclusión de que derechos hablamos si están obstruyendo el paso de la gente de la calle, poseen mercadería de dudosa procedencia, son los privilegiados de no pagar impuestos, etc. Me dije a mí mismo vamos a justificar la evasión de la ley de estos vendedores con el bendito argumento de siempre de los derechos que tenemos…? ¿Acaso porque tenemos derechos en la sociedad podemos evadir las normas? No podemos justificar el irrespeto hacia la ley con decir que tenemos derechos, porque al no respetarla nos quita el poder del derecho a reclamar. Si no díganme seguramente seríamos igual de desordenados que los animales en la selva, porque la ley es la que hace que haya orden y si no comenzamos respetándola no podemos hablar de un futuro.
